La cloración
Las instalaciones de cloración/decloración constan de 2 tanques enterrados de 4.000 m3 y de válvulas de compuerta que regulan la cantidad necesaria de cloro según la demanda química del agua y para la eliminación del amoníaco.
Tras dos horas de contacto con el cloro, el agua se declora con anhídrido sulfuroso para eliminar el gusto a cloro.