La sala de control

La planta está totalmente automatizada, lo que permite controlar la calidad y regular los procesos sin interrupción, las 24 horas del día. Un autómata de entrada recibe los datos de las distintas unidades y estaciones y los reagrupa en la sala de control, donde se observan de forma sinóptica.
En caso de mal funcionamiento, una alarma da el aviso a la sala de control, o al equipo técnico de guardia si se produce fuera del horario laboral.

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